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El Colegio de Farmacéuticos de Río Negro cuestionó la desregulación farmacéutica que pretende el gobierno de Javier Milei, para permitir la venta de medicamentos en góndolas (kioskos o supermercados), e incluso que puedan adquirirse en otro tipo de establecimientos o de forma online.

«Un medicamento no es un bien de consumo, es una necesidad de la población”, advirtió la presidenta de la entidad, Alejandra Fanloo. «Es algo que se necesita en el momento que tenés una enfermedad, no está bien que todos lo consumamos y que lo tengamos al alcance en cualquier lugar. No tengo que usarlo si no es necesario. Esto de que un medicamento esté en un supermercado o kiosco es mucho más riesgoso, porque no hay un profesional que esté controlando la calidad del medicamento, los vencimientos y todo lo que incluye una profesión que dura entre 5 y 6 años de estudio. Si fuera tan fácil no lo estudiaríamos”, cuestionó.

Según indicó, esta modificación atenta contra la integridad de las personas y que vender un medicamento en una góndola “es ilógico”. Para la especialista, la reforma que se impulsa no tiene “ningún argumento a favor”. “Ellos argumentan una disminución de precios, pero eso no se da por desregular donde se vende el medicamento, sino donde se fabrica. La industria farmacéutica coloca ese precio, no se como va a ser afectado el precio por colocar el medicamento en una góndola”, argumentó.

Además, remarcó que si bien se suele pensar que si un medicamento es de venta libre puede consumirse sin restricciones esto no es así, ya que incluso el consumo de los mismos pueden desembocar en reacciones adversas, por ejemplo si interacciona con otro fármaco que quien lo consume puede estar tomando. “Las aspirinas ya no se recomiendan para menores, el paracetamol produce hepatotoxicidad si se toma en forma permanente, lo mismo el ibuprofeno y el omeprazol”, opinó, argumentando que tiene esperanzas de que este punto se comprenda y no se avance en esta iniciativa.

Autor: admin