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El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá entregó uno de los partidos más cambiantes de lo que se lleva de competencia, pero la verdadera bomba estalló apenas terminó el juego. Bélgica logró una clasificación agónica a los octavos de final tras levantar un 0-2 ante Senegal en el minuto 125 con un penal de Youri Tielemans, y desató la locura de todos los protagonistas.

Sin embargo, mientras el resto del plantel festejaba llorando y abrazado en el césped, las cámaras de la transmisión oficial captaron lo que todos querían ver: la durísima distancia entre Kevin De Bruyne y Thibaut Courtois.  Los dos referentes máximos de los Diablos Rojos ni se miraron. De Bruyne, que fue reemplazado en el segundo tiempo, entró a la cancha para felicitar a sus compañeros, pasó a centímetros del arquero de Real Madrid y ambos se clavaron el hombro, esquivando el contacto visual por completo.

Eran otros tiempos. Entre De Bruyne y Coutois está todo roto hace varios años. 

Para entenderlo hay que rebobinar unos cuantos años. El cortocircuito entre el enganche y el arquero no tiene nada que ver con la pelota, sino con un viejo escándalo amoroso que rompió la relación para siempre. En 2014 salió a la luz que Caroline Lijnen, por entonces pareja de De Bruyne, le había sido infiel con Courtois durante un viaje a Madrid. La propia Lijnen lo terminó confirmando tiempo después, asegurando que lo hizo por despecho tras una supuesta traición previa de Kevin.

El tenso momento entre De Bruyne y Courtois   Kevin De Bruyne y Thibaut Courtois no se saludaron