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El encuentro de los cuartos de final del Mundial 2026 entre las selecciones de Inglaterra y Noruega podría retrasarse debido al calor extremo que afecta el estado de Florida, donde ambos combinados europeos se medirán por un lugar en las semifinales del torneo. 

Ingleses y noruegos tienen que saltar al campo de juego del Hard Rock Stadium, de Miami, cerca de las 17:00 (hora local) y el pronóstico no es alentador al respecto, ya que la sensación térmica podría llegar hasta unos sofocantes 44°C al momento del inicio del juego. Esto podría traer una demora en el comienzo para no afectar la salud de los futbolistas.

7/11 - Another hot day is on tap for South Florida with highs in the mid to upper 90s and heat index values likely peaking in the 105-110 degree range this afternoon. 

A Heat Advisory is in effect for all of South Florida through 7 PM. Stay hydrated! pic.twitter.com/NOs1nbO91c— NWS Miami (@NWSMiami) July 11, 2026      

 

Hasta el momento, en lo que va de la Copa del Mundo, todos los retrasos fueron como consecuencia de tormentas eléctricas, pero la FIFA también tiene la potestad de mover el inicio de un partido si el termómetro está por encima de los 28ºC. Al respecto, los últimos reportes del servicio meteorológico indican una temperatura entre los 29 y 32 °C en la zona del estadio y por eso, desde la organización, analizan correr el horario para evitar los golpes de calor.

El alerta, según las versiones oficiales, se mantendrá hasta las 19 horas en el sur de Florida y la recomendación es que todas las personas se mantengan hidratadas para evitar alguna descompensación en los momentos de mayor temperatura.

Dado este escenario, cabe recordar que el protocolo de FIFPRO, el sindicato internacional que representa a los futbolistas profesionales, recomienda que los partidos se posterguen el tiempo suficiente como para evitar jugar cuando la temperatura local supera los 28 °C. 

Los posibles escenarios para el cruce entre Inglaterra y Noruega La primera alternativa es aplicar de manera estricta los denominados “cooling breaks” (recesos de hidratación) en la mitad de cada tiempo, una medida que ya se ha visto en ediciones anteriores de la Copa del Mundo cuando las temperaturas resultan hostiles. La segunda opción, alineada con las solicitudes de FIFPRO, implica retrasar el inicio del compromiso por un lapso de dos a tres horas.  La última alternativa, y la menos probable, sería la suspensión total del choque para reprogramarlo al día siguiente, una decisión que impactaría de lleno en las llaves del campeonato.