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La Selección Argentina elevó el rendimiento de sus figuras en el Mundial 2026, y uno de sus campeones en Qatar reapareció en el mercado europeo. Su futuro podría alejarlo del Atlético de Madrid y llevarlo nuevamente hacia una liga que conoce.

El protagonista es Nahuel Molina, lateral derecho seguido por Inter de Milán. El conjunto nerazzurro analiza incorporarlo para fortalecer una banda prioritaria en la planificación de la próxima temporada.

La posibilidad surge en un momento de evaluación para Atlético de Madrid. Diego Simeone continúa valorando al defensor argentino, aunque la institución española no descartaría negociar si recibe una propuesta convincente.

 Nahuel Molina podría volver a Italia para jugar en el Inter. Créditos: Marca. Molina en su paso por Udinese. Créditos: Getty images. 

Según medios europeos, el Inter destacaría la versatilidad de Molina porque puede desempeñarse como marcador de punta en una línea de cuatro o actuar como carrilero dentro de un esquema con tres centrales. Su recorrido en LaLiga, su experiencia internacional y su conocimiento de la Serie A aumentan el interés en la operación.

Un traspaso no significaría regresar al mismo club, sino volver al campeonato italiano, donde construyó una etapa decisiva con Udinese antes de ser transferido al Atlético en 2022. Allí consiguió continuidad y una adaptación que impulsó su trayectoria y su consolidación en la Selección Argentina.

El paso y los números de Nahuel Molina por Udinese:

Molina defendió la camiseta del Udinese durante dos temporadas y acumuló 68 presentaciones. En total marcó 10 goles, entregó 10 asistencias y completó 4.704 minutos, números destacados para un defensor lateral, según Transfermarkt.

En la Serie A 2020/21 disputó 29 encuentros, convirtió dos tantos y aportó cinco pases de gol. Durante la campaña 2021/22 elevó su producción: jugó 35 partidos de liga, anotó siete veces y agregó otras cinco asistencias.

Molina en su paso por Udinese. Créditos: Getty images. 

También participó en cuatro compromisos de la Copa Italia, donde consiguió un gol. Su balance incluyó seis tarjetas amarillas y una expulsión por doble amonestación.

Ese rendimiento lo consolidó como uno de los laterales más productivos del torneo. Ahora, Inter estudia devolverlo a un escenario en el que demostró jerarquía, recorrido y capacidad para influir en ataque.