Escuchar artículo

Una de las máximas estrellas del fútbol mundial pasó de la alegría a la preocupación en un instante. Es que tras la victoria de España ante Francia, tuvo lugar un intento de asalto en el domicilio de la joven figura del FC Barcelona y de la selección española, Lamine Yamal, ubicado en la localidad catalana de Sant Joan Despí.

Afortunadamente, gracias a la rápida y eficaz intervención del personal de seguridad privada que custodia la propiedad, el robo no llegó a concretarse y los delincuentes debieron darse a la fuga con las manos vacías. El incidente ocurrió cuando dos hombres encapuchados y vestidos con pasamontañas lograron vulnerar el perímetro inicial e intentar ingresar a la vivienda del delantero. 

Sin embargo, los sistemas de vigilancia detectaron la presencia de los sospechosos de inmediato, lo que activó una respuesta fulminante de los vigilantes que custodiaban el lugar en ese preciso instante.

Yamal.

Al verse descubiertos por los guardias de seguridad, los asaltantes desistieron de sus intenciones y emprendieron una rápida huida a pie por las inmediaciones del barrio residencial antes de que pudiera arribar el personal policial de los Mossos d'Esquadra.

La ola de asaltos a futbolistas en Europa

El frustrado asalto a Lamine Yamal no es un caso aislado, sino que vuelve a poner sobre la mesa una problemática creciente en el fútbol de élite del “Viejo Continente”. Los delincuentes suelen aprovechar los calendarios de competencia o los periodos vacacionales para atacar las mansiones de los deportistas, quienes se ven obligados a extremar sus medidas de prevención.