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La consagración de España no solo dejó gloria deportiva, sino también una auténtica montaña de plata. Levantar la Copa del Mundo le asegura a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) un premio oficial de la FIFA de 50 millones de dólares. Pero la cosecha no se queda ahí, ya que para los 26 futbolistas del plantel de Luis de la Fuente también habrá un jugoso reconocimiento económico y cada uno se embolsará 756.000 euros por haber tocado el cielo con las manos.

Al cheque que envía la casa madre del fútbol mundial hay que sumarle todo el negocio que hay detrás. La Federación ya venía con un espaldarazo comercial gigante tras haber firmado acuerdos con 35 empresas distintas. Con Adidas como sponsor técnico a la cabeza y marcas pesadas como Ebro, Mapfre, Iberdrola, Halcón y Movistar como socios principales, las cláusulas de rendimiento de esos contratos dispararán aún más los ingresos tras dar la vuelta olímpica.

 España ganó mucho más que un título en la Copa del Mundo 2026.

Atrás quedó el dolor de cabeza financiero que significó la suspensión de la Finalissima frente a la Argentina en Qatar. El impacto de ser campeones del mundo volvió a inflar el valor de la "Marca España" en el mercado internacional, generando audiencias récord en televisión y un estallido en las plataformas digitales.

El reconocimiento de la RFEF

Desde la propia entidad europea reconocen el fenómeno comercial que desencadenó el título: "La Selección española de fútbol actúa como un acelerador comercial extraordinario para el área de desarrollo de negocio de la RFEF". Y agregaron: "Al tratarse de un equipo nacional, el impacto trasciende lo deportivo: se convierte en un fenómeno social que moviliza a todo el país y conecta profundamente con las emociones de los aficionados".