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La planificación deportiva de Atlético de Madrid vuelve a agitar el mercado de pases. Con el runrún constante y las dudas que rodean la continuidad o el rol definitivo de Julián Álvarez en el esquema del equipo, las oficinas del Civitas Metropolitano reaccionaron buscando dinamita joven. El nuevo objetivo tiene nombre y apellido: Bazoumana Touré, la gran sensación del fútbol alemán.

A sus escasos 20 años, y con apenas año y medio militando en la Bundesliga, el descarado extremo marfileño logró desatar una encarnizada disputa entre, al menos, seis de las instituciones más poderosas de Europa. Sin embargo, el ‘Colchonero’ emergió en las últimas horas como el candidato mejor posicionado para quedarse con sus servicios, picando en punta en una puja continental sumamente compleja.

El desembarco de Touré en la capital española obligará a la directiva rojiblanca a rascarse los bolsillos y desplegar una ingeniería financiera importante: tiene contrato de larga duración blindado hasta junio de 2029 y el club alemán exige una cifra fija de entre 40 y 50 millones de euros.

Hasta el momento, ostenta 45 partidos oficiales, 5 goles y 15 asistencias con Hoffenheim. En este contexto, Atlético de Madrid evalúa dar el zarpazo definitivo. La llegada del africano aportaría la frescura, el desborde y la juventud que el ataque de Simeone necesita para revitalizar su estructura ofensiva de cara a los próximos desafíos.

Bazoumana Touré, en la mira de Atlético de Madrid. Quién es Bazoumana Touré, el futbolista que sigue Atlético de Madrid

Nacido en Costa de Marfil hace apenas 20 años, Touré es el prototipo de extremo moderno que quita el sueño a las secretarías técnicas del viejo continente. Formado en la prestigiosa cantera africana de ASEC Mimosas y tras un breve pero descollante paso por Hammarby sueco, Hoffenheim de la Bundesliga se movió rápido para ficharlo y transformarlo en una de sus grandes apuestas de futuro.

En el fútbol alemán, explotó por completo. Se desempeña principalmente como extremo izquierdo, un rol donde saca a relucir su perfil cambiado para encarar hacia adentro, aunque su polivalencia le permite ocupar cualquier puesto del frente de ataque. Su juego destaca por una velocidad eléctrica en el uno contra uno, una agilidad determinante en espacios reducidos y, fundamentalmente, una notable madurez para asistir: acumula 15 pases gol en 45 partidos oficiales en Alemania.

A su vez, representó a Costa de Marfil en el Mundial 2026. Disputó tres de los cuatros encuentros que el elenco africano tuvo en la Copa del Mundo.