Escuchar artículo

El delantero uruguayo Edinson Cavani cerró su etapa en Boca con un gesto de gratitud. El pasado jueves compartió un video en sus redes con un mensaje íntimo para los hinchas y, ese mismo día, pasó por el predio de Ezeiza para despedirse personalmente del plantel que ahora dirige Rodolfo Arruabarrena. Tras este emotivo adiós, el experimentado atacante ya es libre, por lo que la decisión sobre su futuro está enteramente en sus manos y, por ahora, su prioridad absoluta es volver a estar sano para competir al máximo nivel.

Cabe recordar que el goleador charrúa tenía vínculo vigente con la institución azul y oro hasta diciembre de 2026, pero la salida de común acuerdo se oficializó el 1° de julio. El “Vasco” Arruabarrena ya le había notificado que no lo tendría en cuenta para su proyecto, y el charrúa aceptó la desvinculación cobrando solo hasta el 30 de junio, con lo que resignó los seis meses de sueldo que le restaban por percibir.

Ante este panorama de incertidumbre, el primer club en moverse fue justamente el que lo formó en sus inicios. El director deportivo de Danubio fue contundente en una entrevista con El Espectador Deportes al manifestar: “No quiero que Edi se lo tome a mal, pero acá siempre tiene las puertas abiertas”

En esa misma línea de afecto y pertenencia, el directivo de la entidad uruguaya agregó: “Su casa siempre tiene las puertas abiertas y el desayuno servido donde desayunan todos los jugadores”. ¿Volverá donde todo empezó?

 

Cavani no es más jugador de Boca.

De cara a lo que viene, el "Matador" tiene en claro el primer paso: recuperarse por completo de la lesión en la zona lumbar que le impidió tener continuidad desde la temporada pasada. De acuerdo con lo manifestado por su entorno más cercano, recién después de alcanzar ese objetivo físico saldrá a buscar un nuevo destino para seguir jugando en el fútbol profesional, ya que no tiene intenciones de retirarse todavía.

Los números de Cavani en Boca

Al hacer un balance de su ciclo en la Ribera, los números finales muestran que Cavani disputó 81 partidos oficiales, acumuló 5.878 minutos, convirtió 28 goles y entregó 12 asistencias. Sin embargo, más allá de la frialdad de los datos estadísticos, estos no alcanzan para reflejar del todo la compleja sensación que deja su paso por el conjunto de la Ribera.

La falta de regularidad en el once titular, las constantes lesiones musculares, la ausencia de títulos bajo su liderazgo y la imposibilidad de mostrar durante largos períodos la versión que brilló en Europa terminaron apagando una ilusión que había comenzado de manera impactante entre los fanáticos boquenses.