Escuchar artículo

Tras el final de la Copa del Mundo Norteamérica 2026, la Selección de Francia se alista para concretar el regreso de Zinedine Zidane a la dirección técnica luego de una inactividad de más de cinco años. Según información revelada por el periodista Fabrizio Romano, el histórico exentrenador del Real Madrid ya tiene todo acordado para transformarse en el reemplazante de Didier Deschamps una vez que concluya la participación de Les Bleus en la competencia, la cual cerrarán formalmente tras disputar el encuentro por el tercer puesto. El pacto venía gestándose desde finales de 2025 y el propio presidente de la federación, Philippe Diallo, ya había dado indicios públicos de que la sucesión marchaba por el carril previsto.

A pesar de que el plan marcha según lo estipulado y Zidane ya tiene delineada la estructura de sus colaboradores para firmar los documentos durante el mes de julio, la formalización del vínculo se topó con un inesperado contratiempo administrativo en el país europeo. Una nueva legislación francesa enfocada en la gobernanza deportiva impuso un tope salarial de 450 mil euros brutos anuales para los empleados y directivos de las federaciones. Dicho monto equivale apenas a una décima parte de los ingresos que percibía el cuerpo técnico saliente, lo que obligará a la Federación Francesa de Fútbol a gestionar una autorización excepcional ante el Ministerio de Deportes para poder abonar las cifras pretendidas por el nuevo cuerpo técnico.

Más allá de este trámite legislativo, el proyecto deportivo que liderará "Zizou" ya se encuentra planificado a largo plazo y apuntará a un ciclo de cuatro años que abarcará la Nations League, la Eurocopa 2028 y culminará en el Mundial 2030. El estratega asumirá el control de una plantilla que viene de alcanzar las semifinales del Mundial de 2026 (donde cayó eliminada tras perder 2-0 frente a España) y tendrá la tarea de potenciar a una brillante generación de futbolistas liderada por Kylian Mbappé, complementada por talentos de la talla de Michael Olise, Ousmane Dembélé, Désiré Doué y William Saliba.

 

Zidane observa una joya para el seleccionado francés.

Para el campeón del mundo de 1998, este nombramiento representa la concreción de su máximo anhelo profesional, motivo por el cual rechazó numerosas e importantes propuestas de clubes en el último tiempo con el fin de mantenerse disponible para la federación de su país. De esta manera, el ídolo galo asumirá por primera vez el control de un seleccionado nacional, cargando con la gran responsabilidad de mantener a la escuadra nacional en la primera línea del fútbol global tras la salida de Deschamps, quien comandaba el proceso de manera ininterrumpida desde el año 2012.

Los números de Zidane como DT

La trayectoria de Zinedine Zidane en los bancos de suplentes registra estadísticas que lo posicionan directamente como una leyenda de la dirección técnica. A lo largo de su carrera como entrenador del Real Madrid, el francés comandó un total de 263 partidos oficiales, cosechando un notable balance de 172 victorias, 55 empates y solamente 36 derrotas, con un registro ofensivo de 605 goles a favor y 267 en contra. Su palmarés global con la Casa Blanca asciende a once títulos, una cosecha que lo ubica como el segundo director técnico más ganador en la rica historia del club madrileño, quedando únicamente por detrás de los 14 trofeos obtenidos por Miguel Muñoz.

El grueso de su gloria deportiva se concentró en su impactante primera etapa, iniciada en enero de 2016 y finalizada tras la temporada 2017/2018, período en el cual dirigió 149 encuentros (105 triunfos, 28 empates y 16 caídas) y conquistó tres Ligas de Campeones de forma consecutiva, rompiendo un histórico maleficio en el certamen europeo. A esas tres "Champions" se sumaron dos Mundiales de Clubes, dos Supercopas de Europa, una Liga y una Supercopa de España. Posteriormente, en su segundo ciclo entre 2019 y 2021, los números fueron más discretos al acumular 114 partidos oficiales (69 victorias, 25 empates y 20 derrotas), aunque de todos modos logró añadir a sus vitrinas una nueva Liga española y otra Supercopa de España antes de su salida.