Un paro frena los puertos y paraliza obras del VMOS
La medida de fuerza impacta de lleno en la cadena de suministros e insumos navales indispensables para mantener el ritmo de ejecución de los trabajos en la provincia de Río Negro.
Las medidas de fuerza impulsadas por el gremio de prácticos no solo mantiene paralizado el comercio exterior en la Argentina, sino que ya comenzó a generar consecuencias directas en la logística de la mayor obra energética en ejecución. La interrupción de las operaciones en las terminales marítimas y de adiestramiento afecta en forma directa el despliegue del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
La obra de infraestructura energética que tiene un presupuesto de u$s3.000 millones es una de las más ambiciosas para ampliar la capacidad de evacuación de crudo desde la Cuenca Neuquina hacia los mercados internacionales, y abrirá el mayor puerto exportador de petróleo de la región.

De acuerdo con lo informado por el portal especializado Argenports, la medida de fuerza impacta de lleno en la cadena de suministros e insumos navales indispensables para mantener el ritmo de ejecución de los trabajos en la provincia de Río Negro.
La imposibilidad de concretar el atracamiento y la asistencia técnica a las embarcaciones operativas detuvo los movimientos previstos para el avance de las maniobras costeras y marítimas del emprendimiento, encendiendo alarmas en el sector petrolero por los costos adicionales y las demoras acumuladas.
El conflicto sindical afecta la totalidad del tráfico mercante del país, interrumpiendo el flujo exportador e importador en los principales nodos portuarios del Gran Rosario, la Bahía de Bahía Blanca y el litoral bonaerense. Los prácticos, profesionales encargados de dirigir las maniobras de amarre y navegación de los buques en aguas de difícil acceso, suspendieron de forma total la prestación de sus servicios.
Esta paralización mantiene a decenas de embarcaciones fondeadas a la espera de resolución, interrumpiendo el ingreso de divisas y afectando el transporte de granos, hidrocarburos y manufacturas industriales.
La raíz del conflicto radica en la decisión del Gobierno nacional de avanzar con un esquema de desregulación integral del sector portuario y de la navegación fluvial y marítima. La normativa dispuesta por el Poder Ejecutivo busca flexibilizar las exigencias operativas, modificar la estructura de tarifas y abrir la competencia en la prestación de los servicios de practicaje y pilotaje.
Desde las autoridades nacionales sostienen que la medida apunta a reducir el costo argentino y modernizar la logística del transporte marítimo, mientras que la entidad sindical denuncia que la iniciativa vulnera la seguridad de la navegación, desarticula la capacitación técnica obligatoria y precariza las condiciones laborales del personal especializado.
El impacto operativo y logístico en las costas de Río Negro
En la zona marítima de Punta Colorada, donde se proyecta la cabecera exportadora del sistema VMOS, la falta de cobertura por parte de los prácticos paralizó las tareas preparatorias para el tendido náutico y la instalación de infraestructura submarina que realizan embarcaciones especializadas en la zona.
De acuerdo con lo reportado por Argenports, el conflicto mantiene inmovilizado frente a Bahía Blanca al buque semisumergible HL White Marlin, el cual transporta en su cubierta la flota de embarcaciones especializadas destinadas a construir la terminal offshore.
La imposibilidad de realizar las maniobras de practicaje e iniciar la descarga de estas naves clave impide el traslado del equipamiento hacia la costa de Río Negro, provocando un freno en las maniobras y obligando a mantener paralizados a los barcos técnicos en alta mar.
Al no contar con el personal habilitado para las maniobras de guía y atraque, los barcos permanecen inactivados en alta mar, lo que genera una parada forzosa de la maquinaria y del personal desplegado en la costa rionegrina. Lo mismo ocurre a pocos kilómetros de la terminal con el remolcador Tua y el buque especializado Skandi Patagonia.
La interrupción de la logística naval genera una interrupción en el suministro de materiales pesados, ductos y estructuras indispensables para el desarrollo de las monoboyas de carga offshore. La cadena logística que conecta los puertos fluviales y marítimos con el punto de amarre en Río Negro depende de un flujo ininterrumpido de embarcaciones de apoyo.
Un perjuicio en tiempos y costos millonarios
El cese de actividades también incrementa los costos operativos por sobreestadía y alquiler de buques técnicos de alta especialización, contratados en dólares. Cada jornada de inactividad de las embarcaciones que prestan soporte en la zona de Punta Colorada representa un costo financiero elevado para el consorcio desarrollador.
La paralización de estos equipos no solo afecta el presupuesto asignado para la fase constructiva, sino que también desorganiza las contrataciones cruzadas con proveedores internacionales de tecnología marítima y servicios de buceo.
Esta situación aún no compromete los plazos fijados por las compañías operadoras para la entrada en funcionamiento del sistema de exportación, pero desde el VMOS aseguran que se sigue al detalla las alternativas del conflicto con los profesionales que se registra en todos los puertos del país.
Las empresas del sector energético necesitan cumplir con un calendario de certificaciones y pruebas técnicas para garantizar la operatividad de la terminal. El estancamiento provocado por la disputa normativa entre el Estado y el gremio de prácticos introduce un factor de incertidumbre en la planificación financiera y operativa de un proyecto que requiere continuidad absoluta para cumplir con los compromisos comerciales pactados.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur constituye la iniciativa privada de infraestructura de transporte de crudo más importante de la Argentina. Diseñado para solucionar el cuello de botella en la capacidad de evacuación de la Cuenca Neuquina, contempla la construcción de un oleoducto que conecta las áreas productivas de Vaca Muerta, con la costa atlántica en la provincia de Río Negro, finalizando en la zona de Punta Colorada, cerca de Sierra Grande.
La obra abarca un tendido de más de 500 kilómetros de ductos e incluye la construcción de terminal marítima más moderna de la Argentina y de la región equipada con tanques de almacenamiento de gran escala e instalaciones de carga mediante monoboyas mar adentro.
Con una capacidad de transporte estimada que superará los 550.000 barriles diarios de petróleo en su fase plena (700.000 barriles ampliación posterior mediante), el ducto permitirá evacuar la producción no convencional, facilitando el acceso directo de los hidrocarburos locales a los superpetroleros que abastecen los mercados internacionales.
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