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La sola idea de volver a ver a Francesco Totti vestidos con botines en la máxima categoría del fútbol italiano parecía, hasta hace poco, una simple ironía mediática. Sin embargo, la leyenda de la Roma y del seleccionado italiano confesó en su nuevo libro de memorias, “Oltre”, que la posibilidad de concretar su vuelta a las canchas a los 48 años fue tan real como concreta, respaldada por propuestas formales de dos clubes de la Serie A.

"Le dije que no a la Serie A. Le dije que no al Genoa. Le dije que no al Como. Tenía 48 años", admitió el histórico '10', explicando cómo una frase al pasar en una entrevista terminó desencadenando llamados telefónicos de dirigentes y entrenadores que buscaban tentarlo. El interés más firme llegó por el lado del Genoa, con llamados de Alberto Gilardino, mientras que Cesc Fàbregas hizo lo propio desde el banco del Como: “Gilardino tenía 42 años y Fàbregas 37; hubiese tenido 6 y 11 años más que quienes cobraban para decirme qué hacer”. 

 

Francesco Totti La foto del reencuentro Spalletti - Totti

El ídolo romano optó por desechar la propuesta por respeto a su trayectoria y a su amor incondicional por la entidad de la capital: "Tenía 48 años, de acuerdo, pero la edad de alguna manera se supera: te volvés más lento, pero el pie no envejece, en eso estamos todos de acuerdo, no necesita botox. El punto central era la Roma. Traicionar ese sentimiento no tiene edad, ya sea a los 18 o a los 48 años".

Su reencuentro con Luciano Spalletti 

Además de los detalles de su frustrado regreso, la autobiografía dedica un capítulo especial al paulatino deshielo en la relación con Luciano Spalletti, con quien protagonizó un recordado y tenso distanciamiento en el tramo final de su carrera en la Roma. 

Totti reveló que el primer acercamiento ocurrió durante una visita de la delegación de la Selección de Italia al Hospital Pediátrico Bambino Gesù: "Acepté la invitación, tarde o temprano tenía que pasar. O lo saludaba o le daba un cabezazo. Dijo las palabras justas para desdramatizar: '¿De la parte del corazón te doy el abrazo?'. Fue un gesto fugaz, nada más".

La foto del reencuentro Spalletti - Totti

El verdadero punto de quiebre para afianzar la paz llegó tiempo después, cuando ambos coincidieron en la filmación de un comercial publicitario para una marca de licor. Totti relató entre risas cómo tomó la iniciativa al golpear la puerta del vestuario del DT: "Bajé de mi camarín y fui a golpear la suya: 'Abrí, ¿tenés miedo?'. Se bajó, nos abrazamos, algo un poco más real. Le dije: 'Me tenés que agradecer, míster. Si yo decía que no, no te contrataban ni a vos'".