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Afiliados y militantes de la Unión Cívica Radical de Río Negro expresó su rechazo al proyecto de reforma de la Carta Orgánica partidaria, y lo calificó como un «avasallamiento sin precedentes» a los principios históricos de debate, horizontalidad y democracia interna que fundaron al partido. Y se opusieron a mantener la alianza con Juntos Somos Río Negro.

«El fin del debate democrático: Todo el poder al Comité Central. La reforma propuesta introduce una modificación alarmante en el artículo 13, vaciando de contenido las funciones de la Convención Provincial», expresaron.

La posición surge en medio del debate interno que atraviesa al radicalismo rionegrino de cara a las elecciones de 2027. En la Convención Provincial realizada el sábado en Chimpay, la UCR resolvió delegar en el Comité Central la facultad de definir la política de alianzas electorales.

En ese escenario, un sector de afiliados difundió un documento en el que cuestiona la orientación que viene tomando la conducción partidaria y plantea la necesidad de preservar una identidad radical diferenciada de quienes actualmente gobiernan la provincia.

El comunicado:

Históricamente, el cuerpo de convencionales -máxima representación soberana y federal de los afiliados- era el encargado directo de discutir y aprobar las alianzas partidarias. Con la nueva redacción, esta facultad estratégica se le quita a los convencionales y se delega de forma exclusiva en el Comité Central, un órgano de carácter fuertemente centralista. Esta maniobra reduce drásticamente los ámbitos de deliberación de cara a la sociedad y amordaza la libre expresión de las bases, destruyendo el ADN democrático de la UCR.

La doble vara: Contradicciones y conveniencias de la conducción actual, encabezada por Bernatene y Sartor El comunicado denuncia, además, la permanente contradicción de las autoridades partidarias, quienes manipulan las reglas según sus intereses particulares del momento. Hace apenas dos meses, la actual conducción promovió de manera implacable la desafiliación de una concejal rionegrina, utilizando como argumento la falta de aportes económicos. Sin embargo, en un giro de total conveniencia y oportunismo, la reforma actual modifica el artículo 7° para establecer textualmente que «la falta de pago de las contribuciones ordinarias no implicará, por sí sola, la pérdida de la afiliación». Esta doble vara demuestra que las normas se endurecen para perseguir disidentes y se flexibilizan cuando los intereses de los caciques partidarios lo requieren.

Mandatos prorrogados a dedo: El secuestro de las urnas internas. Para consolidar este esquema de concentración de poder, las autoridades incluyeron un polémico Artículo Transitorio que prorroga de manera escandalosa todos los mandatos vigentes de la Convención y los Comités -tanto provinciales como seccionales- hasta el 10 de diciembre de 2027. Bajo la excusa de «evitar superposiciones» con el calendario electoral general, se le quita de las manos al afiliado la posibilidad legítima de elegir y renovar a sus representantes en un año clave. La actual conducción prefiere blindar sus sillones y eludir el voto directo y secreto antes que someterse a la voluntad popular de las urnas radicales.»No podemos callarnos ante un proyecto que pretende convertir a la UCR de Río Negro en una escribanía de unos pocos dirigentes, clausurando los comités y cancelando las elecciones internas», concluye el documento de los firmantes, quienes anticiparon que agotarán las instancias judiciales y electorales para frenar este atropello a la Carta Orgánica institucional, exigiendo que se mantenga la Convención como órgano soberano para definir alianzas.

Autor: admin